Paralelismo Endeble Mexicano

martes, 20 de septiembre de 2011

-Este texto fue escrito en papel, cerca de las 18.00 horas un viernes de agosto. Lo escribo al pie de la letra excepto por los paréntesis que vaya añadiendo en el camino-

Creo que es la primera vez que escribo en papel. En fin, ¿cómo han estado? Como podrán observar, esta publicación se ha tornado (bimestral). Una disculpa, terminar la universidad y estar en proyectos no da mucho espacio. En fin…

Hoy he estado en clase de compromiso cristiano y francamente, el panorama era dormiré después de concluir que he ido a demasiado a escuelas dominicales. Pero la realidad ha sido diferente, pues la clase ha llegado hasta el tópico que nos ha preocupado siempre: El presente y el futuro inmediato del país.

Desde que ha sido fundado este blog, los que lo leemos y escribimos hemos buscado (un sinnúmero) de estrategias para cambiar la infraestructura, estructura y conciencia colectiva nacional. Y también desde ese entonces, no hemos una forma contundente de (reformar estos asuntos) Si lo hubiéramos encontrado, ya estaríamos metidos de lleno en (la solución).

Perdón, ya divagué.

El tema central de éste artículo es como, a medida que crece el sexenio y está pronto a su ocaso, la estrategia de (Felipe) Calderón prueba ser un error contundente una y otra vez. Esta crítica NUNCA ALUDE a no combatir el narcotráfico y la inseguridad, sino quiere hacer ver lo (perjudicial) que es una mala estrategia. Pasa aquí y pasa en los negocios. Una catástrofe.

¿Cuántas muertes ya van en este año? Quiero preguntarles a los habitantes de Creel, Chihuahua, si el bebé que murió bajo el impacto del mismo casquillo que mató a su padre, ha valido el (combate del ejército) o ha hecho que cambie en algo la situación del país.

No. Claro que no.

Pero en la clase que al principio comentaba, me he dado cuenta de la importancia de cambiar la conciencia colectiva del país. Y en medio de aseveraciones y claras muestras de preocupación he llegado (espero) al primer paso de una estructurada y complicada agenda para cambiar al país.

El primer paso es (cambiar) la CONCIENCIA COLECTIVA.

¿A qué me refiero con cambiar la conciencia colectiva? Me refiero a no solamente un cambio de actitud a nivel personal, sino a un cambio de forma de vida completo. Permítanme ejemplificarlo usando un ejemplo religioso pero completamente neutral y objetivo (o al menos, como lo he entendido yo).

Todos conocemos a los cristianos, católicos y fieles por el estilo. Yo me incluyo en el grupo. Normalmente ¿cuándo están las iglesias llenas? A) En una boda; B) En un evento importante de su calendario litúrgico; C) Tragedias en general. Yo me preguntaría, si estar con Dios y tener la conciencia limpia les hace mejor humano ¿No tendrían que hacer buenas obras y sus actividades en general pensando diariamente en Dios y su código de Ética? Entonces, ¿Por qué sólo cuando están en la Iglesia se sienten tan cerca de Dios y en paz con su conciencia? (Como dijera alguna vez, “Dios te ve hasta cuando coges mi chavo, mejor hazlo todo con rectitud”. Más razón no pudo haber tenido pero hasta ahora vengo a entender el peso de aquella aseveración)

Pongamos en paralelo lo religioso con lo cívico (un intento de analogía de su humilde servidor, si gustan) y a riesgo de no ser acertado, ¿no entonces el ideal para la nación es pensar en el país NO SÓLO cuando vemos tragedias terribles o que afectan cosas del medio popular? Sí, me refiero a Torreón (con el fútbol) y al Casino Royale muy en específico. (No es por sonar mocho ni mucho menos radical, pero hasta cuando desayunamos deberíamos tener presente la realidad nacional)

En ese caso, deberíamos pensar en la nación cuando damos mordida, cuando compramos productos pirata, en todo momento. Puede sonar fatalista y definitivamente preocupante, peo tenemos que pensar constantemente en el país, en el narcotráfico y el bienestar propio y el de nuestras familias.

A ese sentimiento constante, es al que podemos (apelar) más cercanamente cuando les hablo de conciencia colectiva. En este caso, conciencia colectiva cívica y nacional.

Todos estamos hartos. Todos estamos dolidos. Pero los esfuerzos de Sicilia, de los padres de los niños de la guardería ABC, de la comunidad de Creel, de los presos de Oaxaca y las víctimas de Juárez…TODOS serán inútiles sin la plena conciencia colectiva del país. Todo será inútil si lo echamos en una fosa colectiva para que germinen rosas de olvido.

¿Y tú? ¿Qué estás haciendo?

M.g.H.c.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

No termino de entender el uso de paréntesis...